En esta ocasión, la sofisticada refrigeración del Northbridge, con un disipador en formato heat-pipes, junto con las posibilidades de ventilación (4 headers para ventiladores internos) deben ser más que suficientes para mantener correctamente ventilado cualquier configuración de equipo que podamos montar.
La memoria “Sideport” de la tarjeta gráfica sigue siendo un gran acierto, pues libera memoria RAM del equipo para el sistema operativo y en este caso se ha subido hasta los 1333 MHz lo que aumenta considerablemente el rendimiento del subsistema gráfico.
El refuerzo en las fases de alimentación también es una característica obligatoria si no queremos tener problemas de estabilidad con los últimos procesadores Phenom de alto TDP.
También un acierto la mejora realizada en el soporte para configuraciones RAID complejas, permitiendo el uso de esta placa en configuraciones altamente redundantes.
En definitiva, un excelente producto por parte de Gigabyte y totalmente recomendable por nuestra parte. Esperamos la versión micro ATX para actualizar nuestros equipos.


