4.- Pruebas de Rendimiento
Llega el momento de ponerlo en marcha y creedme que no es tan complicado como puede darnos a entender la pegatina de la caja. Al igual que su antecesor, el sistema operativo del MobileLite Wireless es un Linux del cual podemos descargar sus fuentes. Además han creado 8 videos, que explican todas las posibilidades del nuevo dispositivo inalámbrico de Kingston.
MobileLite Wireless dispone de 2 modos de funcionamiento incompatibles entre sí. Empezaremos por el mas sencillo de comprender y explicar; como dispositivo de carga. Basta con enchufar la tableta/móvil en el puerto USB 2.0 y pulsar el botón de encendido, y esperar a que se cargue el dispositivo.

Para encenderlo en Wireless es necesario pulsar 3 segundos y el MobileLite creará una red WiFi donde vincular nuestro iOS/Android. Previamente podemos conectar nuestro disco duro externo o bien una tarjeta SD. Kingston ha tenido la amabilidad de enviarnos una tarjeta SD de 64GB de Clase 10. Es a todas luces el complemento ideal para el MobileLite Wireless.



Disponemos de un botón de ayuda pero es terrible. Apenas 4 jpgs en blanco y negro componen las explicación, algo que hace unos años aceptaríamos pero que actualmente es imperdonable.

Tras la conexión podemos controlar el nombre del aparato y configurar si queremos crear una nueva red WiFi o bien que el dispositivo se conecte. En nuestro caso funcionó todo perfectamente y se conecto a nuestra propia WiFi. Uno de los posibles usos es utilizarlo como router entre la red que crea el aparato y la red a la que se conecta.

El acceso a los archivos es muy parejo al ofrecido por su antecesor. Disponemos de una serie de pestañas con los tipos de archivos y gracias a los filtros del dispositivo podremos visualizarlos. Además podemos copiarlo desde/hacia nuestro tableta/teléfono. Sencillo y práctico, la única pega puede estar en la imposibilidad de acceder a los archivos desde Mac o PC, solo desde iOs o Android.

