EXTERIOR DE LA LIAN-LI
Al sacarla del embalaje, tenemos una visión general de la caja. Como veréis, su aspecto y tamaño es muy parecido al de un equipo Home Cinema, lo que hará que no desentone en nuestro salón.
El tamaño es un poco mayor del que estamos acostumbrados en cajas de este equipo.

Una foto del frontal de la caja, la parte izquierda, donde podemos ver el embellecedor de la tapa de la unidad óptica y los botones de power y reset, ambos muy bien disimulados. Otro detalle de la sobriedad de la caja es el logotipo de Lian-Li.

Detalle de los dos botones del frontal. Justo a su derecha, tenemos los dos leds, uno de encendido y otro de actividad del disco duro.

Este es la foto de la otra parte del frontal donde vemos el otro hueco para otra unidad óptica y una pequeña tapa, que esconde el panel de conexiones.

Aquí vemos uno de los laterales de la caja. Como podéis ver, la ventilación es uno de los aspectos por los que más se preocupa Lian-li y por eso podemos encontrar dos rejillas laterales, una en cada lado, para la buena ventilación del hardware interior.

El pulido del aluminio en toda la superficie es fantástico, de un brillo muy bueno.

El frontal es un poco delicado a la hora de las huellas de los dedos 🙁

Detalle de los conectores delanteros. Hay que dar las gracias que esté escondido tras una tapa, pues queda realmente mal integrado en la caja, viéndose los tornillos que lo sujetan, así como huecos por los que se ve el interior de la caja. El chasis de estos conectores es de aluminio, de alta calidad, como el resto de la caja, pero no nos ha gustado como se ve, mejor hubiese sido no esconder estos conectores y dejarlos a la vista, como los botones del frontal.
