PRIMEROS USOS DE LA CAJA
Antes siquiera de encender el equipo y cargar el Sistema Operativo, podemos hacer una prueba de la novedosa base para iPod.

Como antes dijimos, debemos colocar un pequeño accesorio/adaptador para usar nuestro iPod de 30 Gb, para evitar que se mueva una vez colocado. No será necesario para los modelos de 40 y 80 Gb.
Lo introducimos fácilmente, encajándolo al final del recorrido en el conector de la base.

Nada más meterlo, tendremos el iPod a nuestra disposición. Vemos como queda perfectamente encajado, con las ventanas para la pantalla y la botonera del reproductor colocadas en su justo sitio.

Desde el momento de introducirlo en la base, el iPod es totalmente funcional (recordad que todavía tenemos el equipo apagado) y responde perfectamente al mando a distancia.

Desde la salida trasera, lo hemos conectado a nuestro amplificador, por lo que podremos disfrutar de nuestra música sin encender el HTPC, todo un logro y un acierto de Thermaltake.

El panel frontal de Media LAB estará encendido aunque el equipo esté apagado. Nos dará información del día y la hora, aunque podremos cambiar este mensaje por otro que nos guste más.

Detalle del panel en el modo ecualizador. Podemos configurarlo para que sea automático o siempre muestre el ecualizador, o nos dé información de lo que se está reproduciendo, etc.

Detalle de la bandeja del DVD fuera. Un fallo de esta caja es que carece de un botón externo (en el frontal) para poder expulsar la bandeja de la unidad, tendremos que hacerlo con el mando a distancia o abrir la compuerta delantera y luego presionar el botón del DVD.

Una vez instalada en el salón, queda realmente bonita, no?
