La caja
Lo primero que comprobamos en cuanto tenemos la caja en nuestras manos es que realmente se trata de un producto sobrio y elegante, con una estética sencilla pero cuidada y que, a simple vista aparenta calidad.
Desde fuera, y antes de abrirla, se detecta una sensación de estar partida horizontalmente en dos mitades con funciones bien diferenciadas.

En la parte superior tenemos una puerta abatible para acceder a las dos bahías de 5,25 y al botón de reset, y en la parte de abajo tenemos el botón de apertura y una pequeña puertecita para acceder a la bahía interna de 3,5 y a los conectores de los dos USB y de micrófono y audio.

La puerta abatible superior está sujeta con un sistema de bisagras por presión de plástico, como todo el frontal. Esto nos ha causado una impresión negativa, pues dado que el resto de la caja es metálico, parece un recurso para economizar y genera ciertas dudas sobre la durabilidad del sistema.
No pasa lo mismo con la pequeña puertecita en la parte inferior para acceder a los USB, ya que, al tener poco peso, su resistencia está asegurada.
Por otro lado, tanto el botón de encendido (suave al tacto) como el nombre de la marca y del producto que aparecen en el frontal se iluminan al encenderse el PC, creando una imagen muy elegante. Esta iluminación, si nos molesta, podemos desactivarla simplemente desconectando los Molex correspondientes de la fuente de alimentación.
La parte inferior de la caja, lleva incorporados cuatro soportes de calidad, sujetos por un único tornillo que podremos retirar fácilmente si necesitamos reducir su altura:

En cuanto a la parte de atrás de la caja, la única que nos deja claro que se trata de un ordenador, la veremos más adelante pero demuestra a las claras, con sus tres ventiladores su intención de refrigerar profusamente el contenido de nuestro HTPC.

Una vez retirada la tapa de la caja, para lo cual hay que quitar cinco tornillos (quizás sea excesivo), nos encontramos con el esqueleto:

Aquí llega la gracia de esta caja. Su nombre, THECA, al igual que las últimas cajas de este fabricante (Sagitta, Audeo, Initio, Signum, Algeo…) proviene del latín y significa estuche. Este es el espíritu de esta caja, y es que, al igual que en su aspecto externo aparentaba estar partida en dos horizontalmente, en su chasis lo está, y se abre de la misma forma que se abriría un estuche o un libro:

Dejando, ahora sí, dos compartimentos independientes incluso en su ventilación, con funciones claramente separadas.
La parte de abajo albergará la placa base y la parte de arriba la fuente de alimentación, las bahías de 5,25 y los discos duros. Esta apertura se realiza a través de dos bisagras, de acero, que nos garantizan su durabilidad.
Pero veamos con detalle cada uno de estos dos compartimentos…