Una vez que la tenemos montada, sólo falta introducirla en su sitio. Para ello, la deslizamos por unos carriles hasta que queda encajada en su sitio, tras lo cual pondremos los cuatro tornillos que sujetan el soporte. Ya hemos dicho antes que cuesta un poco deslizarla, pero, una vez que está dentro, no se moverá ni un ápice.

La instalación de los dos discos duros, al hacerla en el soporte especial que tiene la Racer, es sumamente fácil. Lo malo es que, al quedar tan juntos, no es posible poner disipación especial para ellos, pero se suple con el ventilador de la caja, que lo tenemos justo enfrente.

La instalación de las unidades ópticas, no tiene mayor misterio, pues es similar al resto de las cajas. La única salvedad es que hay que poner estas unidades antes de colocar el soporte con los discos duros, pues, de lo contrario, no podremos atornillarlas por uno de sus lados.
Es muy recomendable ir poniendo los cables cuando metemos las unidades, pues no quedará espacio entre ellas y la fuente de alimentación para conectarlo luego. Lo ideal es conectarlas y luego atornillarlas en su lugar correspondiente.
Una vez todo montado, la caja ofrece este aspecto:

Vista superior. Fijaos en el poco espacio que queda entre la fuente de alimentación y la parte trasera del lector de DVD. Tendremos problemas cuando el lector/grabador sea de un tamaño mayor que el estándar. Lo ideal es que ambos componentes sean de pequeño tamaño.
También podemos observar que los principales focos de calor están situados en la parte derecha de la caja, el micro y los discos duros. Es la parte más libre de la caja. Este «hueco» será donde el aire esté más caliente, pero será refrigerado gracias al ventilador trasero, estratégicamente situado. La fuente, al tener ventilación propia, se mantendrá también fresca.

Otra vista lateral de la caja.

El aspecto que nos ofrece la caja, una vez montada, es muy bueno.

La parte trasera, donde podemos ver la fuente Tacens, con ese particular color cobrizo.
