La LC20M por fuera.
El embalaje de la caja sigue el clásico formato de SilverStone en todas sus cajas, simple, elegante pero a la vez llamativo.

La caja viene bien protegida gracias a una bolsa de plástico y unas almohadillas de espuma, que impiden que pueda dañarse en el transporte.

En el modelo LC20M se incluye un sistema iMon VFD, que consta de una pantalla VFD con un receptor de infrarrojos, un mando a distancia y un conjunto de software con el cual podremos controlar el PC para usarlo como reproductor multimedia.
Debido a problemas logísticos, nuestra caja no llegó con todos los componentes, por ello no podremos probar el VFD, ya que sólo nos llego el mando con la caja y no el resto de accesorios incluidos como el adaptador de corriente, CD, manuales y demás materiales.

La apariencia exterior de la caja es muy buena, destacando el acabado del frontal en aluminio de color negro, el cual puede combinar perfectamente con cualquier aparato de nuestro salón, sin desentonar lo más mínimo.


En la parte derecha del frontal de la caja podemos encontrar dos tapas, las cuales se abren al presionarlas.
La tapa más grande que esta situada en la parte superior, la cual nos descubre las dos ranuras de 5,25, que podremos usar para poner dos unidades ópticas.

Bajo la otra tapa encontraremos un puerto firewire, cuatro USB 2.0, la entrada y salida de audio y una ranura de 3,25, normalmente pensada para poner un multi-lector de tarjetas o una unidad de disquete. Tenemos un minibotón para presionar con un bolígrafo o similar, para reiniciar el equipo.
En el lado izquierdo del frontal sólo encontraremos la pantalla VFD y un gran botón de encendido acabado en aluminio de color plateado.

En la parte trasera, disponemos de dos ranuras para la colocación de dos ventiladores de 80 mm, 7 slot de expansión y el hueco de la fuente de alimentación.

El hueco de la fuente de alimentación viene colocado de manera distinta a lo habitual (viene en vertical, en vez de horizontal), lo que nos ha ocasionado algún que otro problema debido a que no nos llegó el alargador del cable ATX de la fuente, fue complicado conectar el conector en la placa, al quedar demasiado justo.

En los los laterales de la caja, nos encontramos con rejillas de ventilación muy bien acabadas. Es una lástima que sólo el frontal de la caja este acabado en aluminio, ya que el resto está pintado en negro, lo que lo hace menos resistente a los pequeños roces y le quita vistosidad cuando tenemos toda la caja a la vista.
Vista del lado izquierdo de la caja y su rejilla de ventilación, encargada de refrigerar la fuente de alimentación.

Vista del lado derecho de la caja, con su rejilla de ventilación, si ponemos un ventilador en este hueco, podremos meter aire extra para refrigerar más el micro y demás componente de la placa base.
