La instalación
Uno de los mayores inconvenientes que hemos encontrado, ha sido las ranuras por las que los cables del frontal tienen acceso a la caja, ya que su colocación es bastante mala y tendremos que encargarnos de recolocarlos, esta recolocación no puede llevar unos quince minutos, ya que debemos desmontar todo el frontal e ir introduciendo los cables de uno en uno por otra de las aberturas.



Una vez colocados todos los cables para que lleguen correctamente a su sitio, es hora de montar la fuente de alimentación y la placa base, en nuestro caso se usó una placa Micro-ATX.

Instalado el panel trasero de para que nos encaje la placa base:

La colocación de la placa base es sencilla, como se puede apreciar. Una placa Micro ATX queda muy espaciosa en la LC20M, en caso de montar una placa ATX normal, nos quedará más o menos el mismo espacio que en una caja estándar de PC.

El nuevo diseño del compartimiento de los discos duros facilitará la instalación de los mismos ya que sólo tendremos que quitar unos pocos tornillos para extraerlos, montarlos y volver a ponerlos.
En el caso de las unidades ópticas y las ranura de 3.2″ es algo más complicado, ya que tendremos que quitarlos por partes, primero la parte de las unidades ópticas, que van sujeto con unos tornillos frontales, y después con un carril que la asegura en el fondo, una vez quitada ésta, quitaremos los cuatro tornillos que sujetan la ranura de expansión de 3.5″ al fondo de la caja. Para hacer esta operación es recomendable no tener instalada la placa base ya que podríamos dañarla al extraer los compartimientos.
Al no incorporarse el alargador de cable ATX, sufrimos un poco para poder conectarlo en la placa, debido a que la caja es muy grande y este cable casi tiene que atravesarla de lado a lado, por lo que debe ser bastante largo para no tener problemas.

Trasera de la caja, con la placa base ya instalada.
